viernes, mayo 25, 2007

El Castigo

Sé que llevo mucho tiempo sin escribir, y mucho tiempo que estaré sin escribir. En principio no me apetece volver, porque estoy vago o cansado, o ya no me apetece... quién sabe, elijan la opción que más le guste. Sin embargo, hoy quería volver, porque lo necesitaba.

Hoy necesito escribir, y que alguien lo lea.

ADVERTENCIA: El relato que viene a continuación, no es que no sea apto para menores, es que no es apto para casi nadie. No creo que haya nadie que al leerlo no sienta herida su sensibilidad. Sin embargo, espero conseguir algo con esto.


Manuela iba de camino a casa, cruzaba los pasos de cebra con la cabeza baja, mirando al suelo. Hacía tiempo que la vida no era precisamente amable con ella. Apenas quería salir de casa, pero tampoco quería quedarse en ella. Al menos estando fuera podía ver a su amiga Lourdes y olvidarse al menos por un instante de sus problemas.
Aquel día llevaba una falda nueva, había estado enseñándosela a su amiga y estaba muy contenta. Le gustaba aquella falda color azul cielo que el viento movía suavemente en aquel día de primavera. Así iba, con su caminar cansado pensando en otro lugar, donde fuera feliz, donde no tuviera que volver a casa asustada, donde caminar por la calle no le produjera la sensación de inseguridad. La vida por lo general no era clara del todo para Manuela, pues sufría una ligera deficiencia mental, pero podía vivir feliz como tantos otros.
Así iba Manuela, con su falda nueva. Dsitraída íba al cruzar una calle cuando vió a su hermano. Ambos tenían la misma edad, ambos eran rubios y con los ojos azules. Pero no eran ni por asomo parecidos en nada. Manuela al levantar la cabeza y verle allí parado hizo que un escalofrío le recorriera la espalda. Pedro, su hermano, se dirigió a ella cuando pasó:

- Hola Manuela. - Dijo él con una sonrisa sarcástica que la pobre Manuela ya había visto en alguna ocasión.

Manuela intentó acelerar el paso, pero al mirar un poco más adelante, vió como los dos inseparables amigos de su hermano, le flanqueaban el paso al lado de la entrada al parque. Manuela, sabiendo que aquello no tenía buena pinta, se dió la vuelta para intentar dar un rodeo, pero su hermano la agarró del brazo.

Manuela, sujetada por aquellos 3 individuos, fue conducida al interior del parque. Allí, detrás de un seto, Manuela forcejeaba para librarse de ellos.

- No, por favor, soltadme. - La pobre Manuela, intentaba pedir socorro a su hermano, con los ojos llenos de lágrimas, mientras su hermano le sujetaba los brazos.
- Tranquila Manuela, que yo no te voy a tocar - dijo sonriente - ya se encargarán Juanlu y Mario de ti.

Manuela no pudo más que echarse a llorar mientras Mario le subía la falda y Juanlu le sujetaba las piernas. Mario no tardó en empezar a violarla mientras su propio hermano le sujetaba los brazos y Juanlu se masturbaba mirando la escena. Mario, aún no había acabado cuando Juanlu decidió que sería buena idea introducir su sexo en la boca de Manuela. Así se tiraron un tiempo que a Manuela le pareció interminable. La pobre lloraba mientras la violaban, mientras Juanlu entraba en su boca o restregaba por su cara.

Mientras su hermano la sujetaba.

Terminaron y la dejaron allí tirada, con las bragas en el seto, la falda levantada y rota. Su falda nueva. Llorando y encogida, tirada en el suelo, violada.

Allí la dejaron como tantos otros días.


Lamentablemente esta historia no tiene final feliz, ni si quiera es una historia, es algo real. Anoche me contaron esto y me pidieron algo, que le transmito a alguien si es que lee esto.

¿Que castigo le pondrías a un niño de 11 años, que en el instituto le ha tocado una teta a una compañera? Sé que es difícil pensar después de esta historia, en algo mucho menos importante.

Haz una reflexión, y sé imaginativo en el castigo. ¿Ya lo tienes?,¿ ya sabes qué castigo le pondrías si fueras el jefe de estudios de ese instituto? No, ese castigo no sirve para nada. Da igual que pienses que puedes hacerle pasar vergüenza delante de los compañeros, da igual que le quites lo que más quiere o le hagas hacer lo que menos le gusta. Si, ya lo sé, son cosas de críos, eso pasa en el instituto, son bromas, se les pone un castigo y el niño aprende y sin más importancia, pero...

¿Que me dirías ahora si te digo que el niño de 11 años que le tocó la teta a la niña es Mario y la niña es Manuela? que su hermano y Juanlu están en la clase de Manuela, que manuela es deficiente mental, que es violada día sí y día no por estos tres. ¿Qué me dirías de un castigo a un niño que acosa a las profesoras?, que lo más que pueden ahcer es echarlo de clase. Que al echarlo de clase lo único que consigue es que el niño grite en el pasillo como le lamería los pezones a la profesora. Mientras todas las clases lo escuchan.

Yo, después de conocer la historia, creo que no hay castigo posible que sirva de algo. Mario, Pedro y Juanlu están pendientes del tribunal de menores. Mientras tanto, siguen violando y vejando a Manuela. Sus padres no cogen el teléfono o abren la puerta. Los servicios sociales no puede acoger a Manuela, puesto que el caso está en el tribunal y son ellos los que deben decidir.

¿Y si fuera tu hija? ¿Y si fueras tu?

Anoche esta historia me dejó hecho una mierda, y no es precisamente algo que ocurra a mil millones de kilómetros de vosotros. Esto ocurre en un instituto cualquiera de una ciudad cualquiera que no voy a desvelar, así como los nombres de los protagonistas. Esto ocurre con niños de 11 años y una niña que no puede ni defenderse por si misma.

La impotencia me puede, y necesitaba soltarlo. Si has leído todo, lo siento, puede que ahora estés como yo. Espero que algún día estas cosas no pasen o si pasan, que no se tenga en la calle hasta el día del juicio a los violadores, asesinos, ladrones...

Mientras escribo esto puede que la estén violando otra vez, o lo hagan al salir de clase hoy.




Dicen que el tiempo pone a la gente en su lugar, pero... ¿Quién le devuelve su falda nueva a Manuela?

martes, julio 04, 2006

El Pecado

Como cada noche al volver del trabajo, pasó por delante suya, como cada noche, una sonrisa se dibujaba en su cara al verle, como cada noche, allí estaba él, esperando que alguien le llevara a su casa, como cada noche, desde hacía tres meses, ella le deseaba.

Pero esa noche fue diferente, esta noche él sería suya, esa noche le llevaría a casa y disfrutaría de él. A la mierda las promesas, a la mierda el arrepentimiento de después, esa noche, ella pagaría por él.

Fueron a su casa, lo más rápidamente posible, e intentando que ningún conocido les viera juntos. Los dos entraron en casa y nada más cerrar la puerta, ella le miró de arriba abajo, como si fuera la última vez que le fuera a ver. No dejó ni un solo rincón de su ser sin examinar.

No tardó mucho, ya que llevaba todo el camino pensando en ese momento, así que comenzó a desvestirle muy lentamente, pues sabía que aquel momento era suyo, que esa noche era sólo para ella, que aquel momento era único. Otros vendrían, otros ocuparían su lugar, pero esa noche era él, y nunca más le volvería a ver.

Se tumbó en la cama y su cuerpo desnudo quedó frente a ella. Como siempre le había recordado, como otras veces había visto, su cuerpo era perfecto. No se atrevía siquiera a tocarle, aunque sus manos deseaban rozar cada centímetro de su ser.

Ella era la dueña, mientras él inmóvil, se dejaba hacer. Comenzó a calmar sus deseos, primero recorrió su cuerpo con la lengua, quizás con la punta solamente, quizás saboreándolo un poco más, daba igual, todo él sería suya esa noche. No tenía prisa pues sabía que no tardaría mucho en terminar una vez empezara, y deseaba disfrutar el mayor tiempo posible. Recorrió su cuerpo de arriba abajo con sus labios, respirando lentamente sobre él y rápidamente pequeñas gotas como perlas de cristal, se deslizaron sobre su cuerpo. El calor era evidente. Él ya estaba preparado.

Continuó jugando un poco, con pequeños mordisquitos, pero pronto no pudo más y lo deseaba entero, necesitaba tenerlo, poseerlo, tenerlo dentro, así que en pocos minutos terminó con él. Complacida y sonriente se quedó tumbada con los ojos cerrados evocando cada momento recién vivido.

Mientras, en la cama, de él sólo quedaba el recuerdo y un palo húmedo.

Esa noche, después de tres meses de invierno, volvió a disfrutar de un Magnum.


Porque yo también caigo en la tentación.

miércoles, mayo 10, 2006

Cómo preparar una sorpresa

Efectivamente niños y niñas, hoy me pongo en modo Barrio Sésamo, para mostrar cómo dar una sorpresa, o al menos, cómo debería darse. Para ello, necesitamos una serie de ingredientes básicos:

1. PRESA: Persona susceptible de ser sorprendida. (¿Quién dijo que eso eran siglas?)
Necesitamos primero elegir la persona que va a recibir la sorpresa, normalmente se usa una fecha señalada para nuestra PRESA, pero si se hace en fecha no-señalada, la sorpresa toma un nivel máximo de hacer algo imprevisto, pero normalmente de menor dificultad.

2. Planificación: Hay dos tipos básicos de sopresas, las sorpresas improvisadas y las sorpresas planeadas.

- Sorpresa improvisada: es aquel tipo de sorpresa que se te ocurre sobre la marcha, el mismo día de la fecha clave y que se realiza sin preparación previa. En éste tipo de sorpresas es fundamental el efecto suerte, para que la persona a la que se pretenda dar la sopresa esté disponible ese día el tiempo suficiente para recibir la sorpresa. Hay que tener en cuenta que en una fecha clave, las PRESAS, suelen tener el día ocupado por otros que usaron el otro modo.

- Sorpresa planeada: es aquella que requiere de un plan y preparación previos. Hay un objetivo desde hace días en la mente del... del... de la persona que quiere sorprender (No existe la palabra "sorprendedor" pese a que existe "sorprendido"). Éste tipo de sorpresas requiere cierta habilidad para mantener tus intenciones ocultas, pese a que has conseguido que tu PRESA esté el día y la hora señaladas en el lugar oportuno sin saber lo que se le viene encima.

3. Plan: Una vez elegida la modalidad, fundamentalmente basada en el tiempo antes que hayas decidido hacerlo, tenemos que tener un plan, por mínimo que sea. No vale como sorpresa gritar ¡sorpresa! mientras esperáis para cruzar un semáforo. Éste paso consiste en ubicar a la persona en el lugar adecuado, en el momento oportuno. Suele ser lo más difícil, ya que es lo que hará que la PRESA sospeche de nuestras intenciones.

4. Objeto de la sorpresa: Puede ser un lugar, una vista, un regalo, etc. A gusto del consumidor, si se combinan varios elementos se conseguirá un efecto mayor sobre nuestra PRESA.


Una vez dadas las directrices básicas (No esperaréis que os enseñe trucos para engañar, ¿no?) voy a contar la última sopresa que dí a alguien siguiendo los pasos anteriores.

1. La persona elegida fue una que cumplía años hoy 10/05/06.

2. Viendo que vivimos en la misma ciudad y nunca he conseguido quedar con esta persona para desayunar durante meses de intentos, decidí que el factor suerte no me acompañaría, así que decidí la segunda opción. Preparé un plan que había que empezarlo a ejecutar una semana antes.

3. Una vez conseguí quedar con mi PRESA el día señalado (sin que sospechara nada), sólo me quedaba darle la sopresa en el lugar indicado. Mi plan, llevarla al Pantano del Limonero desde donde se divisa tanto media Málaga como el propio embalse. Era fundamental taparle los ojos o confiar en que los cerraría en cierto momento para que la intriga fuera mayor.

4. El regalo, a parte de visitar un lugar nuevo para mi PRESA, era un pastelito con una velita encima, para que mientras se escuchaba a Marilyn Monroe cantar el "Happy Birthday to you", felicitarla por su cumpleaños.

Resultado: todo fue sobre ruedas, salvo que el camino al pantano lo habían cortado, así que la vista quedará para otro día si vuelven a abrir al público.
Había plan alternativo, pero el Pantano del Agujero (continuación del embalse anterior), estaba totalmente seco, como era de preveer.




Felicidades May

Gracias por no ponerme las cosas muy difíciles :)

Espero que te comas el pastelito a mi salud :p

Un abrazo




¿Y vosotros? ¿Cuál fue la última sorpresa que dísteis o que os dieron?

jueves, abril 20, 2006

Enamorado y III

Último post y no por ello menos especial que los anteriores. Espero que os hayan gustado.

Uno puede sentir el aire de muchas formas y maneras. Unas veces puede ser violento y otras una suave brisa. A veces, es frío y te congela la piel, y otras te abrasa su calor. Sin embargo, las personas tienen la capacidad de convertir el aire en algo más que aire, lo convierten en música, en palabras, en poesía, en grito, en risa o en un simple susurro.

Pero ella es capaz, incluso, de convertirlo en una tierna y dulce caricia.

Porque estoy enamorado de la voz de Cattz. Que nadie ni nada consiga quebrarla y convertirla en llanto.

Un beso

miércoles, abril 05, 2006

Enamorado y II

Hoy va el segundo ;)

Quizás no pasas por tu mejor momento, pero lo que nunca debes olvidar es que:

Tienes la posibilidad de enamorar a los hombres con sólo mirarles. Tienes tal poder, que podrías hipnotizar a cualquiera, como Kaa en el libro de la selva, si tan solo acompañas tu mirada con una sonrisa. Puedes dejar un recuerdo imborrable a aquel que ose mirarte.
¿Quién no querría navegar en tu mar o volar en tu cielo?

Y es que mil hombres habrá, deseando hacer guardia junto a tu cama, sólo por ver tus ojos amanecer.

Porque estoy enamorado de los ojos de Keira. Que nadie ni nada haga que se desborde ni una sola gota de ellos.

Un beso

jueves, marzo 30, 2006

El Héroe

Dicen que "Un héroe es aquel que hace todo lo que puede" - Romand Rollan

- Hijo ¿te pasa algo? - Le Preguntó la madre viendo que estaba bastante afectado por algo.
- No mamá, que hoy estoy un poco trsite - Contestó él con desgana.
- ¿Un poco triste?, ¿qué te pasa?, ¿puedo ayudarte? - Preocupada, se sentó a su lado y comenzó a acariciarle la cabeza.
- No puedes ayudarme mamá, es una cosa mía - Contestó encogiendo los hombros y esbozando una media sonrisa.
- Bueno, al menos cuentame lo que te pasa, desahogate cariño - Dijo mientras le daba un tierno beso en la mejilla.
- Nada mamá... , ya sabes... , la chica esa de la que te hablé...
- ¿Otra vez estás con eso? Pero hijo, eso es algo que ella tiene que resolver, tendrá que enfrentarse a quién le está causando problemas o pedir ayuda, tu no te metas, a ver si te va a pasar algo. - La madre comenzó a preocuparse porque sabía que no era la primera vez que su hijo se metía en algún lío por intentar ayudar a alguien.
- Ya mamá, pero es que no es eso, es que... no sé que hacer. - Dijo restregándose los ojos, para secar las lágrimas que empezaban brotar.
- Tu no hagas nada, a ver si al final te van a acabar pegando o algo peor. No puedes ir siempre por ahí salvando a todo el mundo. No puedes estar siempre pendiente de los demás. ¡Vamos!, sólo te falta ponerte la capa y echar a volar como el superhéroe ese que había.

La madre había dado por finalizada la conversación, se levantó del sofá donde se encontraban y siguió fregando los platos. "No es eso mamá" pensó él, y levantándose se dirigió a su cuarto. Ya sabía lo que tenía que hacer. Abrió el armario y volvió a desempolvar su viejo traje, para conseguir como Superman lo que no podía conseguir como Clark Kent: A su amada Lois Lane.


Porque todo hombre tiene algo de Héroe.


Powered by Castpost

lunes, marzo 27, 2006

Enamorado y I

Si hay alguien que se lo haya preguntado... sí, sigo vivo. No tengo tiempo para casi nada, pero sigo aquí. Mañana tengo exámen y pasado mañana una exposición, pero hoy quiero escribir algo. Y tranquilos, que no he abandonado esto ;)

El otro día me mandaron por e-mail un cuestionario típico para que los demás te conozcan mejor. Hace tiempo que no respondo a estos correos (por dos razones), pero sí que los leo. Éste último tenía una pregunta que decía: ¿Estás enamorado? y yo mentalmente respondí - mmmm que yo sepa... nou. Después me quedé pensando y dije... sí, si que lo estoy. Y quiero dedicarle un post a cada una de las tres niñas de la blogosfera que por alguna razón me vuelven loco. Hoy va el primero.

Hace tiempo alguien nos ofrece la posibilidad de pintar su vida, y para ello nos ofrece sus colores. Yo le pedí el negro, no para dibujar algo sino para que ella no pudiera pintar con ese color. Pues bien, me he dado cuenta de que no hace falta pintar nada porque todos los colores ya están en la vida, sólo hace falta abrir los ojos.

Podría quedarme con el negro de la noche, el blanco de la nieve, el verde de los prados, el azul del cielo, el amarillo de la arena de la playa o el rojo del fuego.

Sin embargo, si me dieran a elegir, elegiría el negro de tu pelo, el marrón de tus ojos, el rosa de tus labios y el color de tu piel clara.

Porque estoy enamorado de la sonrisa de May. Que nadie ni nada consiga borrarla de tu cara.

Un abrazo

ecoestadistica.com